Nada más importante que mantener vivo tu sueño.

Dicen que todos llevamos dentro una canción, que nuestra alma puede ser tan grande cómo la de los más grandes.

Que hay quién muere llevando dentro aún esa canción, que nacemos con un don especial que Dios repartió a cada uno.

No quiero morir con esa canción dentro. Una parte ya la he cantado, lo sé, he dado lo mejor de mí allí dónde he estado. Pero sé que aún hay más, mucho más que dar. Y quiero que vosotros lo veáis.

Compartiré mis miedos y pasiones, hablaré al mundo de tú a tú. Os enseñaré lo que he visto en el mundo exterior y las lecciones que he ido aprendiendo. Juntos charlaremos dónde podemos llegar, y cuando hayamos llegado, brindaremos bajo el atardecer de una noche de verano con una sonrisa infinita.